Euskadi se posiciona como referente europeo en el desarrollo seguro, ético y regulado de Inteligencia Artificial aplicada a la salud
Bilbao, 23 de diciembre de 2025
Basque Artificial Intelligence Center (BAIC) y Basque Health Cluster (BHC) han puesto en marcha TRUST-OSAI, un proyecto estratégico que tiene como objetivo la validación temprana de soluciones de Inteligencia Artificial en el ámbito sanitario, garantizando la seguridad, la protección del dato y el cumplimiento normativo desde las fases iniciales de diseño.
El proyecto, que se enmarca en el programa ELKARTEK 2025 del Gobierno Vasco, responde a uno de los principales retos del sector biosanitario: acelerar la llegada al mercado de productos sanitarios basados en IA sin comprometer los requisitos regulatorios europeos, como el Reglamento de Productos Sanitarios (RDM), el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
TRUST-OSAI nace con la ambición de reducir las barreras regulatorias que actualmente frenan la innovación, especialmente en pymes y startups, mediante la creación de una plataforma de conocimiento y un entorno de validación temprana que permita a empresas, centros tecnológicos y agentes de investigación testar sus desarrollos en condiciones controladas y alineadas con la normativa vigente.
Entre los principales resultados del proyecto destacan el desarrollo de toolkits regulatorios, guías metodológicas, esquemas de autodiagnóstico y el diseño de un piloto de sandbox regulatorio, así como una plataforma digital basada en IA que actuará como punto de referencia para el ecosistema vasco de salud e Inteligencia Artificial. Estas herramientas permitirán acompañar proyectos desde fases tempranas de investigación (TRL 3–5) hasta estadios avanzados de implementación y mercado (TRL 8–9).
Con TRUST-OSAI, Euskadi refuerza su posicionamiento como territorio de referencia en innovación responsable en IA aplicada a la salud, anticipándose a los futuros marcos regulatorios europeos y generando una ventaja competitiva para su tejido industrial. El proyecto abre, además, la puerta a la escalabilidad del modelo a otros sectores estratégicos, como la industria, la energía o la movilidad, que comparten desafíos regulatorios similares en el uso de la Inteligencia Artificial.
